FRANCISCO PIZARRO

Uno de los más infames y probablemente el más sin-gracia de los Conquistadores. Pizarro nació alrededor de 1478 en el pequeño pueblo La Zarza. Un paisaje exiguo en el sudoeste de España, llamado Extremadura. Francisco creció en el grueso de la familia pobre de su madre.
Pastoreó cerdos y trabajó de vez en cuando en el molino de un pariente. Quizás en los primeros años del nuevo siglo, Francisco Pizarro se interesó en la captura de esclavos y la búsqueda de oro en La Espanola (Haití) y las islas circundantes. Su éxito es moderado, por lo que se inclina hacia nuevos retos, la búsqueda de un nuevo mar en el sur. En una mañana soleada, ellos, contemplan un océano grande, el Mar del Sur. Por la tarde, un Jefe de la tribu de los Tiba entró en el campamento de las personas de barbas blancas con su vestido de Jefe lleno de joyería y de oro. Les conto sobre una nación grande con un rey poderoso, lejos en el sur, dónde en ella habría oro en abundancia. Desde ese día Pizarro tenía sólo un objetivo, él encontraria el fabuloso país del oro y lo conquistaria. Era el año 1513, Pizarro tiene 35 años. Años más tarde, en la búsqueda de patrocinadores, Pizarro deja Panamá 14 de noviembre de 1524. A bordo hay 112 españoles y 4 caballos. Pero había escogido una mala estación, ningún rastro del país del oro. En el río Biru, Pizarro dio la orden de regresar a casa. Dos años después izan las velas de nuevo y alcanzan el puerto Tumbez, uno de las ciudades del noroeste del gran imperio inca.
Descubren el imperio del Dios del Sol.
El año 1527 pasa.
En 1528 Pizarro está en Toledo delante del joven monarca Carlos V quién está deprimido por grandes preocupaciones. Hacia él llega el hombre de occidente y de la lejana India que promete un país de oro, perfecto. El “Concilo de la India” designa a Pizarro gobernador y capitán del general del país. En Trujillo, Pizarro recluta a algunos muchachos rurales atrevidos, e incluso también se le unen sus 4 hermanastros. Todos ellos encontraron la muerte en Perú, excepto Hernando Pizarro. Después de un solemne divino servicio en Panamá, Pizarro navegó a principio de enero del 1531 con un barco grande y dos naves pequeñas, 180 soldados y 27 caballos hacia el sur para conquistar un imperio cuyo poder y tamaño desconocia.

Celso Garcia, Gaspar de Carvajal, Sammuel Fritz Ediciones Erdmann, El Descubrimiento del Peru, Eva Maria Grün